El gel puede ser suministrado a los animales inmediatamente después de su preparación.
Es preferible suministrarlo en cantidades limitadas, a fin de que sea consumido en pocas horas; sobre todo si la temperatura ambiente es elevada.
También es importante tener en cuenta que, bajo circunstancias de temperatura ambiente elevada, la consistencia del gel decrece, pudiendo llegar incluso a fluidificarse completamente.
Una vez abierto el paquete del producto, se aconseja conservarlo en un recipiente cerrado herméticamente en un lugar fresco y seco.
El gel ya reconstituido y en bolsas o recipientes herméticos, puede conservarse en el frigorífico durante un máximo de 24 horas.
También puede mantenerse congelado durante un máximo de 1 mes.
Menú
